PRINCIPALES EXPONENTES

WASSILY KANDINSKY


No solo es uno de los artistas punteros del movimiento sino una referencia en el arte internacional contemporáneo (ni siquiera circunscrito al siglo XX). Nacido en Moscú en 1866, viaja a Europa antes de que comenzaran las grandes revoluciones socialistas. Su punto de encuentro será Munich, por entonces una urbe floreciente pero que no tenía nada que ver con un París que se sabía el ombligo del mundo. Aparte de una ingente obra que puebla los mejores museos del mundo, se involucró tanto en El Jinete Azul como en los Cuatro Azules, grupos, revistas y colegas de trabajo con unas miras semejantes. Kandinsky muy pronto evolucionó hacia el arte abstracto con obras coloridas en extremo en el que prima la geometría pura. Fue un teórico del arte con ensayos fundamentales como De lo espiritual en el arte (1910) o Punto y línea sobre el plano (1925). Fue profesor de la Bauhaus, el movimiento arquitectónico revolucionario del siglo XX.

ALEXEI JAWLENSKY

Casi en la misma fecha en la que Kandinsky emigra a Munich, se traslada Jawlensky desde San Petersburgo donde había realizado estudios de arte. Miembro también de El Jinete Azul, sus obras tienen un sello característico en los que las figuras humanas presentan un sustrato de las máscaras tradicionales africanas, con un fuerte colorido en el que se aprecia el amor por las obras de Van Gogh o Matisse.

OTTO MÜLLER

Porque tuvo una formación artística de la escuela clásica y porque quizás era mayor que el resto del grupo. Sus obras de madurez se centran en maravillosos desnudos femeninos insertos en una naturaleza extraña y onírica. A igual que el resto del grupo utiliza colores imposibles con trazos gruesos (aunque no tan marcados) y en los rostros de sus protagonistas siempre vemos esos ecos de las máscaras primitivas que tanto atraían a los representantes del expresionismo. 

ERICH HECKEL

Nacido en 1883, tuvo una larga trayectoria vital ya que abandonó este mundo en 1970. Tuvo formación en arquitectura, aunque muy pronto comenzó una carrera artística en la que se ven las huellas de Munch o los post-impresionistas. Es uno de los representantes del expresionismo que tiene una obra más radical, ya que presenta siempre unas líneas angulosas en los rostros en los que adivinamos su amor por las máscaras tradicionales. Así hace uso de colores muy fuertes en contraste que no duda en colocar a los rostros, los cuales vemos en unos intensos azules o verdes. 

LUDWIG KIRCHNER

Es uno de los abanderados de Die Brüke, otro grupo de los artistas del expresionismo. Su formación artística (aparte de la académica como arquitecto) proviene del estudio y la admiración de los primitivos alemanes como Durero o Lucas Cranach. Llegó a ser un maestro de la serigrafía la cual ensalzó como gran arte tras estar relegada y contextualizada como una expresión menor. Estaba interesado en los personajes que pueblan la gran urbe con su desarrollo eléctrico, sus avances en el campo de la ingeniería y sus tipos solitarios sin rumbo. De él es Calle con buscona de rojo que se encuentra custodiado. En el Museo Thyssen-Bornemisza, una de las obras más representativas del expresionismo donde la fuerza del trazo y los colores nos mete de lleno en el alma de una persona en busca permanente de un amor imposible. 

AUGUST MACKE

Viajó a París donde tuvo contacto con el fauvismo, uno de los precedentes del expresionismo. En la Ciudad de la Luz toma contacto con el cubismo y el futurismo. Sin embargo, se dirigió hacia el expresionismo (totalmente contrario a estas dos últimas estéticas). Fundó El Jinete Azul junto con Kandinsky. 

FRANZ MARC

Y de sus manos salió en 1912 la gran obra El sueño, exponente cumbre del expresionismo alemán. En ella encontramos todas las características del expresionismo que han hecho de este movimiento uno de los referentes en el panorama artístico internacional. Las referencias al mundo de los sueños, los colores intensos e imposibles en la naturaleza, el desnudo, la naturaleza exuberante, los caballos azules con un fuerte sentido simbólico… Todo ello hace de esta obra, custodiada también en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, un referente. En su obra hay un claro sustrato de la obra de Paul Gauguin en cuanto a los temas como a las formas y los colores. Es, junto con Kandinsky, uno de los representantes del expresionismo de mayor altura y, además, uno de los que mejor responden a la estética del movimiento. 

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